Hidroterapia
El agua es fuente de vida y fecundidad, es purificadora, constituye un símbolo: símbolo de nacimiento, de renacimiento, maternal. Nuestra cultura y nuestra historia afectiva se imbrican íntimamente con las sensaciones que percibimos durante la inmersión para producir una especie de liberación tanto motriz como verbal.
El agua es un elemento muy importante en la rehabilitación. El terapeuta debe conocer todos los parámetros referentes a la hidroterapia y a la natación terapéutica, ya sea la mecánica de fluidos, las instalaciones de las piscinas, los efectos fisiológicos de la inmersión o las técnicas que se emplean.
Hoy en día la rehabilitación en el medio acuático se aplica en muchas patologías en reumatología, pediatría, ortopedia y traumatología, neurología cardiología, etc. Además, este medio es muy útil para la prevención y el mantenimiento de las condiciones físicas.
Esta euforia responde en general a varias causas.
- el ejercicio en el agua es para algunas personas una actividad muy infrecuente que adquiere el valor de una hazaña.
- la sensación que se percibe se debe según algunos estudiosos a la similitud que presenta el baño caliente con la cavidad uterina materna de la cual nuestro subconsciente conservaría un recuerdo tranquilizador.
- la mejora de las posibilidades funcionales durante la inmersión: el paciente se mueve se desplaza mas fácilmente y sufre menos. La sensación de estar momentáneamente liberado de su minusvalía da lugar a un deseo de movimiento por parte del paciente. Este deseo constituye el inicio de la recuperación de la función.
Por esta razón, el comportamiento social habitual se modifica frecuentemente durante las sesiones de balneoterapia. Un paciente que a pasado solo la fase de establecimiento de la minusvalía o de la enfermedad y que aborda la rehabilitación encerrado en sí mismo, acepta fácilmente en la piscina relacionarse, bromear y confrontarse con los demás miembros del grupo durante los ejercicios o el juego.
En la actualidad, la rehabilitación en el medio acuático puede aplicarse a un buen número de patologías. Sin embargo, es importante que el terapeuta conozca todos los parámetros referente a la hidroterapia, puesto que la sesión de kinebalneoterapia no es sólo la simple transposición de una secuencia de gimnasia tradicional. Se trata de un verdadero replanteamiento del cuerpo para que sea posible abandonar el comportamiento propio de un terrícola. Se trata de adueñarse de un medio que atrae e inquieta al mismo tiempo. De este modo, cuando se superen los recelos, se podrá reconquistar el cuerpo.
Efectos de la Inmersión
Presión hidrostática: la presión que ejerce un liquido sobre un cuerpo sumergido es igual al peso de la columna de liquido situada por encima de este cuerpo. Por lo tanto, esta presión es directamente proporcional al agua y a la densidad del liquido.
La presión hidrostática que ejerce el agua sobre el cuerpo sumergido es perpendicular a la superficie cutánea, igual en todas las direcciones del plano horizontal y aumenta con la profundidad.
Concepto de peso aparente: El efecto más evidente de la inmersión es la disminución aparente del peso del cuerpo. Existen variaciones individuales considerables de este peso aparente para un mismo nivel de inmersión, variaciones según la morfología, la fase respiratoria y en ocasiones incluso según la patología de cada uno de estos enfermos.
Tensión superficial: en la superficie del agua se forma una especie de “piel” que opone resistencia al desplazamiento. Es una propiedad de los fluidos que se explica por la resultante de las fuerzas de cohesión entre las moléculas.
Viscosidad: son las fuerzas de fricción que existen entre las moléculas de un fluido.
Efectos mecánicos: aplicaciones de los principios de la hidroterapia.
Gracias a la disminución aparente del peso del cuerpo se puede recuperar el apoyo de forma progresiva al descender el nivel de inmersión. Asimismo, el medio acuático facilita la movilización activa: Sumergido hasta los hombros, el peso aparente del cuerpo es de
La presión hidrostática, junto a la viscosidad del medio, es responsable de estímulos sensoriales exteroceptivos. Esta envoltura permanente permite probablemente que se tenga una mejor percepción de la posición de los miembros. Asimismo, la resistencia al desplazamiento analiza las informaciones exteroceptivas e incluso las propioceptivas y permite de este modo una mejor toma de conciencia del conjunto del esquema corporal durante el movimiento. La presión hidrostática estimula intensamente los receptores barestésicos del individuo, esta estimulación produce una analgesia en el ámbito articular.
La presión hidrostática también interviene en la respiración. En un individuo de pie en el agua la presión hidrostática se ejerce especialmente sobre el abdomen presentando resistencia al diafragma y al inchamiento del abdomen. El drenaje circulatorio también esta influido directamente por la presión hidrostática.
Se puede actuar asimismo sobre el peso especifico utilizando flotadores que permitan sostener todo el cuerpo un segmento durante el ejercicio facilitando así el movimiento. También se puede tener en cuenta en el marco de un fortalecimiento muscular(el trabajo muscular se opone a los efectos del flotador) o con el objeto de ganar amplitud (la boya se utiliza en el contexto de una postura).
Resistencia: el agua opone resistencia al desplazamiento del cuerpo sumergido. Este factor es muy importante puesto que la resistencia del agua es proporcional al cuadrado de la velocidad del desplazamiento, es decir, para desplazar dos veces mas deprisa se necesitara cuatro veces mas fuerza porque la resistencia se multiplica por cuatro. Por ejemplo, durante una carrera en el agua, cuanto más deprisa sé baya, mayor será la resistencia y más difícil será avanzar. Así el rehabilitador en la piscina utilizara la reasistencia del agua haciendo variar los factores superficie y velocidad.
Efectos térmicos: El agua de las piscinas de rehabilitación se mantienen en general entre 34
En función de los principales grupos de afecciones
Además de los efectos generales buscados, cada tipo de patología presenta necesidades especificas y una sesión adaptada, con un protocolo de rehabilitación especifica. 
1. Reumatología.
La mayoría de las afecciones reumatológicas dependen en algún momento de su evolución de la rehabilitación, la kinebalneoterapia es una técnica específicamente indicada en el caso de las articulaciones patológicas que tienen que movilizarse sin dolor evitando crear fuerza de presión y de rozamiento.
2. Neurología
Los pacientes afectados por trastornos neurológicos representan un verdadero reto para el terapeuta: debilidad, hipertonia, movimientos voluntarios deficientes, desplazamientos limitados, sensibilidad alterada, falta de coordinación e inestabilidad postural.
Además de la rehabilitación locomotriz, también permite un tratamiento especifico de los desordenes neuropsiquicos.
Este tipo de rehabilitación necesita un control permanente y requiere un seguimiento individual como la quinesioterapia en seco. Por otra parte, es importante la presencia del kinesiterapeuta en la piscina, pues además del manejo del paciente es más fácil dentro de ella.
3. Algunas de las lesiones del sistema nervioso periférico
La rehabilitación locomotriz en el agua facilita la postura (efecto analgésico y de la relajación de las contracturas por el agua caliente) permite la practica de un trabajo activo asistido de los grupos musculares deficitarios y la verticalización.
-polirradiculoneuritis (síndrome de Guillain-barré)
- secuelas de poliomielitis
- paraplejia, tetraplejia, etc.
4. Algunas de las lesiones del sistema nervioso central
- hemiplejia
- enfermedad de Parkinson.
- esclerosis en placa
5. Ortotraumatología
El campo de la cirugía ortopédica y de la traumatología es amplio y variado. Las propiedades físicas del agua son muy importantes para la rehabilitación musculoesquelética funcional. Acá se mencionaran algunas patologías.
- posquirúrgico de cadera, rodilla, tobillo, hombro, codo, raquis, etc.
6. Pediatría
La rehabilitación del niño en la piscina suma los objetivos terapéuticos a las capacidades recreativas espontáneas del mismo. Sea cual fuera la minusvalía (motora o mental, congénita o adquirida) o la patología (afecciones ortopédicas, miopatías, o artritis crónica juvenil), aparte de los objetivos habituales, se orientan las sesiones especialmente hacia el descubrimiento de la competencia corporal, la relación entre el movimiento y el desarrollo tanto intelectual como físico, las relaciones sociales y la comunicación verbal y no verbal y el aprendizaje de la mayor capacidad de autonomía pasible.
7. Patologías cardiorrespiratorias
Los objetivos de la rehabilitación cardiaca y pulmonar son el aumento de la capacidad de esfuerzo, la mejora del rendimiento cardiaco y de la circulación sanguínea, la disminución de la sensación de diseña y la mejora de la calidad de vida.
8. Geriatría
La actividad en la pileta de natación se adapta muy bien a las necesidades de las personas de edad avanzada: movilización de las articulaciones en situación de ingravidez; las propiedades físicas del agua permiten una musculación suave y progresiva, la rehabilitación postural y el trabajo del equilibrio.
9. Patologías metabólicas
Se sabe la obesidad repercuten sobre las patologías cardiovasculares, la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, la diabetes y algunos cánceres.
El medio acuático posee la ventaja de disminuir las tensiones articulares y en consecuencia permite trabajar con un riesgo menor.
También deben tenerse en cuenta los efectos beneficiosos a nivel psicológico. Se pueden citar entre otros la disminución de la ansiedad, la lucha contra la depresión, la sensación de bienestar, la mejoría de la imagen del cuerpo, etc.
10. Obstetricia
Se proponen sesiones de gimnasia en la piscina tanto en el periodo prenatal como en el postnatal.













